sábado, 30 de octubre de 2010

La muerte en el INNN

Las chicas de neuro estaban
pasando un rato de ocio
mejor la huesuda paseaba
y se rascaba el periostio.

Decía:
"Ay de estas niñas,
no me pudieron ganar"
mientras vaciaba glutamina
a una paciente renal.

"Nada más que se descuiden
y mañana Claudia no camina,
me la llevo y con el susto
se le subirá la adrenalina".

El paciente se llevaba
por donde la flaca pasa
se le ahogaban con la sonda
detenía su bomba ATP-asa.
mientras se reía con cinismo
al parar su metabolismo.

"Dame un MVI
y te perdono la vida"
le decía la muerte a Mimiaga
que jadeaba todavía
y en sus múltiples sinapsis
concentración de monoaminas.

"Dame un MVI
que quiero mi calciferol"
escuchó Claudia cuando apenas
a su rostro regresaba el color.

"Ya se va la flaca
no tuvo su MVI,
pero se llevó a Mimiaga"
terminaba Nadllely:
"yo la vi"

domingo, 17 de octubre de 2010

Encanto desprevenido

Un encuentro...
mirando tu rostro tímido
yo agachándome al buscar
tus ojos en lo nítido
del primer mediodía
en esta mesa fría.

Gritando a tus pupilas
con tonterías que provocan
risitas tan discretas
que se esconden en tu boca
y te agachas...
te siento tan lejana
aunque la distancia es poca.

Y después de esa tarde
tu saludo en lo inocente
yo sin poderte decir
lo que está presente en mente
supiste que no sé mentir
lo único que quise contigo
fue caminar a tu lado
aunque sea como un amigo.

Si supieras que me muero
por tomar tu mano ahora
ser cuna de tu vergüenza
para madurarla en amor
si supieras que te quiero
que sin ti ya no hay color.

Si supieras que quisiera
que me hablaras sin temores
silenciarte con un beso
con mi amor causar temblores
pues tan solo por el tuyo
juntaría un millón de flores.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Experiencia psicodélica

Ahí estaba yo... haciendo mis deberes acompañado de mi perro Chicho, es un salchicha de un año de edad bastante gracioso. Por razones de causa mayor omitiré mi llave hacia el "mundo paralelo", pues no quiero ser responsable de los efectos secundarios o letales.

Todo parecía un día normal... y al parecer había faltado un poco de estímulos anticolinérgicos, dejando solamente efectos indeseables. Rayos... de pronto comencé a sentirme como ebrio, como si hubiera tomado cinco vasos de vodka o ron al hilo; y qué decir de aquella somnolencia, si enfocaba un solo campo visual se formaba una especie de túnel y lo que estaba fuera del círculo estaba oscurecido. Pensé que eran mareos pasajeros así que me fui a jugar como siempre mi juego favorito: "Rome: Total War", un juego desarrollado en la edad antigua, y jugando una modificación del mismo llamado "Curbelo" donde tenía un juego guardado con los pueblos nómadas Escitas. Fue tan curioso entrar a ese mundo... algo me llamó la atención que podía inclinarme hacia el teclado y podía ver el horizonte del mapa de campaña del juego. Un poco asustado lo dejé de lado y huí.

Pasado esto no quise ir a la tienda y me llamó mi madre a comer, era mole de olla (mi favorito) y no podía rechazarlo. Pero al darle el trago a mi tortilla... puaj!! mi boca estaba seca, ni una gota de saliva, haciendo que el bocado fuese algo super incómodo. Opté por dar unos cuantos sorbos al caldo con tortilla y funcionó hasta que me quedé sin hambre, mi madre sorprendida por mi rechazo a la comida me dejó dormir porque "he de estar muy cansado". Dormí unos cuantos minutos hasta que entreabrí los ojos mirando toda la habitación de mis padres en color amarillo cuando las paredes son blancas. Me hizo gracia ver eso pero no podía seguir ahí, intenté levantarme cuando las paredes cambiaron a púrpura... ok, no debía estar ahí, me impulsé para levantarme de la cama y el cuerpo me pesaba mucho, al tercer intento pude levantarme solo para notar que mis pies pesaban mucho y tuve que disimular para que mi madre no se diera cuenta de mi robótico caminar.

Una vez subiendo a mi estudio, seguí mi campaña en mi juego, donde pasaban cosas extrañísimas... arqueros a caballo montados a pie como cirqueros, mapas reales donde podía sumergirme con tal perspectiva que asustaba... en fin, todo un manjar digno de la imaginación de Lewis Carrol. No recuerdo el momento en el que dejé de lado el juego para subir hasta el palomar, osea mi habitación; y lo digo porque ésta se encuentra hasta el último de tres pisos, teniendo que cruzar la azotea para llegar a ella. Me acosté no para dormir sino para seguir "viajando", al mirar por la ventana pude observar el cielo... estaba nublado y eran como las cuatro o cinco de la tarde, se miraba al fondo los árboles del bosque cercano, que curiosamente no se movían mecidos por el viento. Lo más gracioso fue mirar el cielo que cambió a color púrpura, y al observar el cielo por la puerta pude ver lo contrario: no había cambiado en lo absoluto... por un momento temí quedar demente y comencé a rezar un "Padre Nuestro", el cual me sorprendió por la fluidez y velocidad con la que lo recité... vaya, en ese mundo psicodélico también la mente trabaja a cien por hora. "padrenuestroq'stasnlcielosantificadoseatunombre......" era lo único que salía de mis labios, hasta dandome espacio para rezarlo dos veces. Por mi mente cruzaba un "nunca más quiero volver aquí" y un "goce" de aquella experiencia tan única.

De pronto... miré a las paredes, era una tabla de madera y mi calendario azteca de yeso colgado de un clavo. Las paredes comenzaron a "temblar" al estilo "Efecto Mariposa", lo cual pude evitar que sucediera con mi mente, pensé en lo terrible que sería volver al pasado para hacer tonterías (quien haya visto la película ya mencionada me entenderá). Pero volví a mirar ahí... y las paredes temblaron de nuevo con ese mismo estilo, pensé que no podía ser tan malo, y cruzó por mi vista mi adolescencia a los 16 años, cuando un error me quitó 3 años de mi juventud y con ella, 3 años de experiencias nunca vividas. Así que me dejé sumergir en aquel "retroceso cronológico".

No pasó nada... lo único que sucedió fue que unos pequeños seres transparentes de unos 5 cm de estatura salieran por detras de la tabla y del calendario azteca. Bailaban y jugaban sobre éstos y volaban por todo mi cuarto, me entretuve y no me asusté de verlos juguetear mientras el cielo por mi ventana ahora cambiaba a amarillo y después a rosa a una velocidad de 2 segundos por color. Lo último solo fueron incoherencias confundidas con mis delirios en sueños que afortunadamente, fue lo que creyeron mis padres al observarme hablar solo y exclusivamente tonterías.

Era todo un sueño... al día siguiente todo estaba como si nada hubiese sucedido, un ligero sabor a pasto y hierbajos en clorofila me dejaron en la boca una sensación de asco. Ese mundo es increíble... pero puede que también pueda ser desesperante.

lunes, 13 de septiembre de 2010

Guerras chichimecas (Cuento) Parte I

Verano 1541
Zacatecas, México

El sol inclemente del desierto hace estragos sobre los soldados de armadura de acero, el andar de los caballos en cada paso levantan una discreta nube de polvo, creciente polvaderón entre el resto de la caballería, acompaña al ejército español en busca de pacificar a los salvajes nómadas del norte -además de gloria y minas de oro y plata- y convertirlos a la "verdadera religión". Hace un par de años que las anteriores expediciones de conquistadores habían fallado en el intento de domar los extensos desiertos del norte de México, apenas teniendo éxito con la conversión pacífica.
A lo lejos se observa un enorme lito, un cerrito de arena roja y roca. -Ideal para una emboscada-, murmuraba para sí el general español al mando. Su figura imponente sobre aquel caballo blanco y acorazado podría amedrentar a cualquier ejército o señor de la guerra a su paso, y su mirada de águila fija sobre su objetivo hacía imaginar las numerosas estrategias y desiciones en el campo de batalla, o en la logística militar...
-¡Artilleros!-, ordenaba con voz tenue pero poderosa, y dicha orden era regada al resto del ejército por sus capitanes que la gritaban hasta ser cumplida. Las bestias de carga y las manos ardientes de los artilleros por el contacto con el metal calentado al sol zacatecano; movían los cañones a primera línea, dispuestos a disparar contra el gran lito que parecía sacado de alguna historieta apache. El silencio entre los jovenes soldados reinaba solo entre el imponente cerro de piedra poblado por apenas unos cuantos cactus.
-Dicen que no conocen el cansancio-. se escuchaba entre las líneas de infantería; -y que sus arqueros disparan a los ojos, tomando un flechazo en la ceja como un mal tiro-, complementaba Pedro Velázquez, un piquero de primera línea de infantería acerca de la tribu chichimeca de los zacatecos, basado en los oscuros y temibles mitos que los afortunados (o desafortunados) sobrevivientes de batalla, comentaban sobre ellos.
-No dejan de ser nómadas desnudos con armas de caña-. replicó una voz desconocida a sus espaldas, mientras las ruedas de los cañones hacían crujir la tierra amarilla del desierto en su recorrido a su línea de fuego.

*Continuará*

lunes, 6 de septiembre de 2010

Mi maga oscura

Noches y semanas, pasan días, no pasa nada
y ya pienso que he mandado el pasado a la chingada
pero no es así, sigo llorando aquí por ti
ya no puedo encontrar en mi vida el frenesí
sigo recordando lo que pudimos ser los dos
todo lo que pude darte yo que era mi leal amor
olvidarte no puedo y en el fondo no quiero
porque te llevaste mi vida y mi corazón sincero

Dime por qué me abandonaste valiendote madres
romperme el corazón por obedecer a tus padres
dime por qué mataste esta relación tan pura
todavía te extraño mucho, te quiero mi maga oscura

Mis amigos dicen que tú no me merecías
pero yo sé bien que tampoco fui un santo mesías
y sin embargo al recordar tu voz me estremecía
tu acento y tu aroma, tus murmullos me mecían
mi maga oscura protectora que llena mis oratorias
por la distancia tuvimos tardes soñadoras
no quiero verte, tu foto me sigue golpeando duro
pero seguiré queriéndote mucho eso yo te lo juro

coro:
Dime por qué me abandonaste valiendote madres
romperme el corazón por obedecer a tus padres
dime por qué mataste una relación tan pura
todavía te extraño mucho te quiero mi maga oscura

El mejor beso

Con envolturas descentes
y sonrisas disimuladas
te miré aquella tarde
y después te alejabas.

Una breve pausa...
para contemplar tus labios
siguiendo al descaro
de acercarme a ti
sin pedirlo previamente
y tú no me apartaste.

Tus ojos delatando
nerviosismo muy frío
aromas a dulces
emana tu piel.

Pero no te apartaste...
tus ojos gritaban
un "te quiero mucho
aunque seas prohibido".

Los labios más suaves
sentí de tus besos
abrazar tu figura
despertando un deseo
de volver a morder
la fuente de mis miedos.

Volvería a besarte
rozando tu espalda
apartar tu cabello
de tus mejillas rosadas.

Volvería a probar
esos labios de rosa
sin dudar apostaría
mi amor sobre otra cosa
si volviera a besar
tu boca tan peligrosa.

Pero pasó...
en el fondo me temes
también a un amor
que tal vez no frenes.

Y aunque todo es pasado
no puedo evitar
ver pasar tu persona
con uniforme escolar.

sábado, 4 de septiembre de 2010

La otra cara de la moneda

14 de junio del año 2006: Sufrí mi mayor decepción, una decepción tan grande que fisiológicamente me hizo sentir mal: Taquicardias peligrosas de 140/min, presión arterial de 160/110, mareos, vértigo y hasta náuseas y dolores de cabeza y en el pecho terribles. ¿El motivo? Una mujer... a decir verdad, el motivo de mis alegrías, una niña que a mis 18 años, había logrado elevarme al cielo con sus frases "fiel hasta de pensamiento". La muy cruel me engañó con otro y hasta consideró tenerlo como pareja... la tiré del nicho y hasta pedía dejar mis estudios porque solo estudiaba... por Ella.

Ahora, me encuentro en una situación familiar, solo que esta vez el verdugo soy yo: Lastimé a una persona que amé con locura, por ella hice lo que ni siquiera por la anterior había hecho. Me entregué totalmente al sentimiento y... la decepcioné, le rompí el corazón, lo devoré y lo escupí para marcharme como vil ladrón.

Se preguntarán... ¿qué tiene de parecido esto? No, no fue la venganza... fue el dolor. Es como el perro, cuyo dueño; lo trata mal. Nunca le da de comer como es debido, lo tiene en la azotea de su casa a pleno sol y sin agua, lo maltrata, le pega, y aún así... el perro fiel, se aguanta porque no tiene a donde ir. Pero (lo digo porque lo vi con un tío que tuvo un perro así, de hecho esta es su historia), un día; el perro no aguantará: Le lamerá la mano, lo olfateará mientras él está indispuesto a defenderse, chillará mientras se comporta muy cariñoso... más de lo de costumbre. Y de pronto... el perro ataca, muerde al dueño cegado por la ira de aquel maltrato que recibió durante mucho tiempo. ¿Y luego? Oh! perro malvado, merece morir, debe ir a la perrera. El perro, ya encerrado; chilla y gime de arrepentimiento y de dolor, pero ya es tarde... es un perro malo y merece la muerte sin derecho al perdón.

¿A qué viene esa analogía? Yo maltraté a mi ex pareja:(chica A)... le cortaba la conversación, no le hacía caso cuando me declaraba su amor, la apartaba de lado con el pretexto de tener mucha tarea... un día su falta de cariño la llevó a estar cegada y su corazón buscar lo que no tenía: buscar amor en otro. Ella misma lo dijo: "si me hubiese sentido más querida por ti tal vez no lo hubiera hecho". ¡Cuánta razón tenía! No justifica su error, pero tenía razón... yo mismo la llevé a cometer ese crimen. Pero la amaba tanto... tuve que darle la oportunidad de reconquistarme, y lo logró, aunque nunca pude superar eso que me hizo.

Otra chica, que fue hace poco lo mejor de mi vida (chica B); fue como si hubiese sido mi karma: Me cancelaba muchas citas, tenía tiempo para quedarse a platicar con un amigo en especial pero nunca tenía tiempo para mí, porque "había mucha tarea". Mendigaba medio segundo de su tiempo y no recibía ni un mensaje de "te quiero" o "te extraño", se enojaba cuando le preguntaba cosas, me quitaba de su lado cuando la abrazaba... e incluso, llegué a recibir noticias de que me engañaba con otra persona. Yo como perro fiel, la buscaba en la escuela como alma en pena, la buscaba hasta en la colilla de mi cigarro pero nunca estaba para mí. Este perro algún día luchó contra sus necesidades de amor con tal de no lastimarla... pero al final, la ataqué, la lastimé... no importa el pasado que me llevó a hacer eso, soy un perro malo que merece la muerte.

***PERO*** Eso es lo que todos ven... ¿y ustedes? ¿qué es lo que ven? ¿al perro malo que atacó por falta de afecto? ¿o al dueño que se lo buscó a la larga? La chica A se sintió privada de cariño y se fue a buscarlo a otro lado, y la chica B maltrató al perro y tarde o temprano, el perro atacaría sin importar que ella lo ame con locura... si actúa como si fuera todo lo contrario. No importa si el dueño (que fui yo en su momento) o la dueña (que fue la chica B en su momento) hayan amado al perro con locura, si no lo demostraron, tarde o temprano se irían... o lastimaría al dueño. ¿Está mal eso? Claro que si... pero esta vez veamos... la otra cara de la moneda.

Afortunadamente en el caso A, el perdón del dueño y el arrepentimiento del perro; llevaron al amor a resurgir como resurgen las flores del crudo invierno. Pero en el caso B... ya no hubo nada: Había infidelidades, chismes, mentiras, e incluso me atrevería a decir que ya no había amor. Por lo que... el perro fue a morir, y la dueña se consiguió otro perro, culpando al primero de haber sido un perro malo, aunque ella lo trató mal, aunque ella indirectamente... (sin culparla, ¿eh?), se lo buscó.

Es largo este ensayo, pero ojalá se den tiempo de leerlo. Ahora entiendo a "chica A" como una niña que me lastimó por mi culpa y no como la "zorra infiel" que una vez fue para mí.

PD: Y tú, querido lector: ¿A quién prefieres ver como víctima? ¿al dueño atacado o al perro que actuó según las circunstancias?

Acerca de mí

Soy un chico afortunadamente (o desafortunadamente) demasiado sentimental. A veces considero que los sentimientos son la esencia que diferencia lo vivo de lo no vivo, teniendo como filosofía vivir plenamente cada uno de ellos: desde el amor hasta la melancolía.
Soy demasiado paciente para la mayoría de las labores, me gusta tomarme las cosas con calma y soy demasiado analítico. A veces espontáneo cuando pierdo la cabeza y creativo cuando alto me interesa.
Me gusta ser puntual, odio esperar demasiado a la gente o hacerlos esperar demasiado. Uno de mis grandes defectos es que pienso demasiado las cosas, a tal grado que a veces resulta ser demasiado tarde para actuar.