sábado, 24 de septiembre de 2016

Mi biografía: Infancia temprana (? - ? años)

¿En qué momento consideraríamos que comienzan los recuerdos más tempranos? ¿Cuándo inicia eso que llamamos "conciencia" como un radio con su punto inicial que parte hacia un destino indefinido? La ciencia ha dado... ¿tres, cuatro, cinco años? Dos quizá, si es que nos acontece un evento relevante o traumante sea el caso que sea. Lo que sí puedo decir, es que en mis años más tiernos y tempranos solamente recuerdo días nublados; y no me refiero a tristeza en absoluto, efectivamente los días que recuerdo eran nublados o con neblina, rara vez un día soleado.

Recuerdos de la infancia muy temprana donde ni siquiera podría citar mi edad con precisión. Cuando mi madre me cantaba y posteriormente me hablaba de un lugar llamado "escuela", donde todos los niños irían con la "maestra" para que "nos enseñe". ¿En qué pensé? bueno, realmente cosas irrelevantes como una "maestra" con apariencia de Chabelo y voz similar, con todos los niños como yo sentados a su alrededor mirando cómo hacía actos ridículos mirando y "aprendiendo".

En realidad ni siquiera recuerdo el momento que consideraría mi primer día de clases, igualmente recuerdo mesitas de madera bien pulida y un niño en tercera persona (yo mismo) con un suetercito rojo que buscaba la aprobación de la "maestra" en cada tarea. Se referían a mi con mi nombre completo: "José Luis", un niño muy callado y tranquilo pero "inteligente". Nada relevante, tareas sin importancia que podía realizar sin gran esfuerzo y donde se me recompensaba con un "sí trabaja" o una estrella brillante de papel en la frente. ¿Incentivos? no lo sé, ni siquiera recuerdo si me brindaba placer tener esa cosa en mi libreta o en mi frente. Recuerdo objetos como prismas con un agujero de base a base hechos de alguna especie de goma o gel, en dicho agujero cabía muy bien el lápiz y lo sujetaba para que a la vez nosotros sujetáramos ese prisma; los compañeros lo llamaban "corrector", aunque en realidad nunca supe qué corregía, pero tampoco lo pregunté.

Recuerdo compañeros como Samuel, que tenía una especie de enfermedad que no le permitía hablar de manera fluida y con quien tenía que esforzarme para comprender qué quería decirme. Brenda, quien tenía otra enfermedad que había dejado sin desarrollar al 100% su mano izquierda dejando pequeñas canicas de carne en el lugar donde deberían estar sus dedos. ¿Desiré? mi compañera y de mis mejores amigas en mi tierna infancia, con quien en algún momento tuve rivalidad en el inglés. Y otra compañera que siempre me perseguía y que yo evitaba porque robaba mi comida y cuanto objeto me pertenecía.

Por otra parte, a mi familia la recuerdo además de mi familia nuclear: Abuelos paternos y mi tía Alma Delia, quien me consentía como si fuera su propio hijo. Abuelos que me invitaban a desayunar té de canela con azúcar y un pan dulce; desayuno que siempre me supo a gloria enmedio de su sencillez. Igualmente recuerdo a mi hermano que fue mi compañero de juegos, y a una prima Mayra que me asustaba, y que yo corría a brazos de su hermana Claudia, quien me cuidaba de Mayra.

¿Fui inteligente? Dicen que nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde, y sí, quizás si fui inteligente. Recuerdo que a mi corta edad en preescolar me la pasaba pensando y preguntándome por qué pasaban las cosas. Una vez dos chicos mayores me intentaron engañar con un avión control remoto de juguete que me regalarían, lo atractivo es que en ese avión yo podía subir y volar... dichoso avión nunca me engañó, siempre supe de su engaño. Una vez en mis ratos de meditación llegué a la conclusión de que la perspectiva (término aún desconocido para mi) es diferente según el observador, cada uno observa los sucesos de manera diferente; experimenta cosas distintas y seguramente esa voz que escucha en la cabeza cada vez que habla sería muy distinta. Seguramente cada persona se estaría preguntando qué se siente o cómo ve las cosas alguna otra persona, así como yo mismo me lo estaba preguntando en ese momento. No sé si fui inteligente... aunque todos me lo decían.

Solamente sé que... fueron buenos años que pudieron optimizarse.

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