Año 2004 - 2006
Carito... Eras la más obvia de esta lista: mi primer amor real, mi primera ilusión. Un cuento de hadas, un amor adolescente... Un amor perdido, mi primer depresión.
No puedo mentirte, nos ilusionamos como locos. Como adolescentes, como se espera... ¿Has pensado en que debimos habernos enamorado de alguien más? Algo más real, más normal, más... Cerca...?
Yo sí, y oye... No es malo, debimos haber tenido una adolescencia normal. Yo comencé a pensarlo... Cuando me desintoxiqué... De ti...
Me enseñaste que en el amor los límites son fluidos, que un amor hoy puede ser un dolor mañana. Que no necesariamente quien más amas, será el amor de tu vida. Me enseñaste a ser paciente, me enseñaste a respetar... Si... Me refiero a... "eso"...
Carito... Me diste dos de mis depresiones:
La primera cuando me engañaste... Sabes? Sin afán de reprocharte... Me dijiste "debemos terminar", en un momento me sentí extraño, aliviado, confundido... Y pregunté más... "ayer di mi primer beso -. - '"... Vaya... Mi corazón se cayó al suelo, estallaron los cristales en el suelo. Era una broma, era una prueba, era una manera de decir "no me pierdas". Corrí al techo de mi casa, pensé en saltar al vacío... La duda de "y si es sólo una prueba" me hizo frenar en seco... No salté ese día. Volví temeroso a la computadora... No era una prueba. Despertaba en la madrugada, gritaba en sueños, pedía a Dios padre que me recoja, o que me quite este dolor... Dolía el alma... Conocí la depresión. Te acuerdas? Me dolía ver tu foto, ver tus labios mordidos por alguien más, me dolía verte...
La segunda. Fue cuando me dejaste... Quería luchar, estaba confundido, me dejaste en una tarde de lluvia, caminando en tu colonia... Supliqué, primero hablando, luego rogando... Llegué a casa de tu amiga y mis lágrimas botaron... Y luego, esa confusión, ese estira y afloja, Esa terquedad mía por forzar a que te quedes... Te decepcioné. Quizá por eso me olvidaste más rápido que yo a ti. Conocí el dolor, conocí la soledad, esa soledad que te empuja a confiar en cualquiera... Y allá iban, a contarte todo lo que yo les conté... Te enojabas conmigo y más me alejaba de ti. Sin nadie a quien contarle, sin nadie a quién abrazar... Entre llanto, Supliqué a mi familia hablar... Te molestaste... - No es reproche, de hecho... No sé si vayas a leer esto...- en otra ocasión mi familia me marcó... Mis tíos, mis abuelos, mis padres y hermanos. Lloré... Lloré en silencio para que no me escuchen. Me surgió ese amor a la familia, a mi país... Y aún así, dejaría todo por ti... Si tú me lo pidieras... Hasta el último día, la esperanza de que llegarías, con lágrimas en los ojos y me dirías "era una broma, yo te amo". Vaya inocente... Usaba esa analogía: "la persona que amo me empujó al abismo del infierno, en fracciones de segundo comprendía todo, no te odiaba, yo sabía... No me harías daño, no me dejarías caer, me darás tu mano y me salvará del abismo... Caigo... Con la mano estirada, con la sonrisa en los labios, me darás tu mano y no caeré... Caigo, el golpe resuena, ahí estoy yo, en el fondo, sucio, golpeado por la caída, con una sonrisa y la mano estirada, esperando a que tu mano me tome, no me dejarías caer... Aunque ya había caido".
Carito... Me odiaste. Yo al llegar te soñaba, entre sueños hablaba "ella volverá, me ama de verdad". La realidad me golpeaba poco a poco, no dormía, no comía, era una depresión. Luego de la esperanza te odié, después te maldije... El olvido duró la mitad de nuestra relacion: año y medio para dejar de amarte...
Carito... Me dejaste enseñanza, no te odio hoy día, pero sé que al igual que tú... Hubiera preferido una adolescencia más normal... Llorar, deprimirme, amar... A una persona más cerca...
No hay comentarios:
Publicar un comentario